
Es tristeza y bronca. Es una imagen que duele de un hombre que representa a muchos brigadistas y vecinos que están poniendo el cuerpo para defender la montaña, para recuperar a los animales y a los árboles de este fuego que se come todo. Las lágrimas son de dolor y de impotencia, de saber que no hay una mano del Estado, sino abandono para luego hacer negocios con nuestra belleza patagónica.
El sur arde en los ojos de este brigadista que nos emociona y al mismo tiempo nos llena de bronca porque esto que está pasando también es un acto de injusticia. Sentir que no se puede más, que falta mucho recurso y que nadie aparece más que los que desde algún lado del país, podemos mandar alguna ayuda económica mínima para que esto termine.
capturado por @maxijonas es la muestra de la humanidad que todavía existe. Es la muestra de la fortaleza de un brigadista que no lo hace por él, sino por todxs. Porque lo importante está ahí, en lo que hay que hacer aunque no alcance. Porque la urgencia está ahí, en apagar ese fuego que nos duele en el alma.

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