La revancha entre Vasco da Gama y Boca Juniors por las semifinales de la Copa Sudamericana 2026 se jugará en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, luego de que la Justicia brasileña ordenara habilitar el histórico escenario para el encuentro del martes 20 de octubre.

La decisión fue firmada por el juez Joaquim Domingos de Almeida Neto y publicada este martes 13. El magistrado dejó sin efecto una resolución anterior y ordenó a la concesionaria Fla-Flu Serviços S/A poner el estadio a disposición para el partido. Sin embargo, el consorcio que administra el recinto todavía puede apelar el fallo.

El dictamen judicial dejó sin validez la orden cautelar expedida el último sábado, la cual amenazaba con forzar una mudanza de escenario a menos de dos semanas del partido.

Tras el visto bueno de los magistrados, la directiva del conjunto cruzmaltino reanudó la comercialización de localidades, sumándose a las más de 45.000 entradas que ya se habían puesto en venta antes del conflicto legal.

El problema se originó a partir de un reclamo elevado por el consorcio Fla-Flu —organismo que administra la concesión del predio en Brasil—, el cual argumentaba riesgos operativos por la superposición de calendarios con el encuentro de básquet entre Flamengo y Botafogo pautado en el Maracanazinho, estadio cerrado ubicado a metros del mítico escenario en Río de Janeiro.

La resolución establece: “Reconsidero la decisión anterior y desestimo la medida cautelar solicitada, restableciendo la decisión dictada en el proceso de apelación que concedió la medida cautelar, ordenando a Fla-Flu Serviços S/A poner a disposición el Estádio Jornalista Mário Filho – Maracanã para el partido Vasco x Boca Juniors, el día 20 de octubre de 2026, a las 21:30 horas”.

Por qué la Justicia ordenó habilitar el Maracaná
Uno de los factores determinantes fue la venta de más de 46.000 entradas por parte de Vasco da Gama. Según el tribunal, cambiar la sede a pocos días del encuentro podía generar dificultades de seguridad, especialmente por el traslado de los hinchas y los antecedentes de enfrentamientos entre ambas parcialidades.

En el fallo, el juez cuestionó los argumentos de la concesionaria y sostuvo que “los argumentos del concesionario de Fla-Flu son secundarios y contradicen el conocimiento técnico de los organismos de seguridad, así como el principio de razonabilidad, y podrían causar graves perjuicios al orden público”.

Además, destacó que la comercialización de entradas reforzaba la necesidad de garantizar el partido en el estadio previsto por las autoridades de seguridad.

El departamento legal del equipo brasileño presentó un documento que sostiene que una instancia decisiva de carácter internacional de la Conmebol tiene prioridad reglamentaria y contractual por sobre cualquier otra disciplina bajo los términos de la concesión del complejo.

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