
Un hombre de 71 años fue liberado bajo fianza tras permanecer 41 años en el corredor de la muerte en Estados Unidos por un crimen que no cometió. Douglas Stewart Carter había sido condenado a muerte en 1985 en Utah, pero nuevos peritajes de ADN confirmaron que su perfil no coincide con la sangre ni con las muestras halladas en la escena del hecho.
El Tribunal Supremo estatal había ordenado un nuevo juicio por mala conducta policial tras comprobarse que los investigadores coaccionaron testigos y forzaron la confesión del acusado.




