
La autopsia de Romina Calvo, asesinada en su casa de Villa Devoto, permitió reconstruir la violencia del ataque. Los peritos contabilizaron 53 lesiones y estimaron que la agresión habría durado entre tres y cuatro minutos.
El informe determinó que aproximadamente el 90% de las heridas fueron cortopunzantes y que 22 puñaladas se concentraron en la zona posterior de la espalda y el cuello. Varias lesiones alcanzaron órganos vitales y provocaron la muerte.




