
VIA LÁCTEA Gonzalo Amín, fotógrafo tucumano, capturó estos timelapses de la Vía Láctea el 18 y 19 de mayo en el camino a Lara, pasando Hualinchay, en San Pedro de Colalao. Esta técnica consiste en tomar cientos de fotos en secuencia y unirlas para generar el efecto de movimiento.
«Para hacer estas fotos nocturnas se espera a las noches de luna nueva, cuando no se ve la luna. También requiere alejarse lo más posible de las grandes urbes», cuenta Amin «En ese lugar el terreno sube muchísimo en altura, en muy poca distancia, y la villa de San Pedro está lo suficientemente lejos para que la contaminación lumínica no interfiera en las fotos.»
El resultado, dice, va más allá de la imagen: «Si bien la cámara puede captar más que nuestros ojos, esas condiciones de baja contaminación lumínica, si el clima está despejado, nos regalan una vista espectacular de las estrellas, la oportunidad de ver un sinfín de estrellas fugaces y satélites, y si vas con amigos, compartir un momento inolvidable bajo la inmensidad del firmamento».
Según Amín, Ampimpa fue durante años el lugar elegido por los observadores del cielo, pero la creciente contaminación lumínica de Tafí del Valle y Amaicha empuja a buscar nuevos rincones. «Quien llamó ‘la sucursal del cielo’ a San Pedro de Colalao definitivamente sabía lo que hacía», agrega.
Para él, mirar hacia arriba se volvió algo más que un trabajo: «Creo que estar ahí y mirar al cielo te hace tomar dimensión de lo pequeños que somos en relación a todo lo que existe, y en ese contexto los problemas de la vida, por más grandes que uno los crea, también se hacen pequeños. Me resulta un alivio para el día a día y se transformó casi en un ritual aprovechar cada vez que el tiempo lo permita».
📸 Imágenes gentileza de Gonzalo Amín




